Descubre el Modelo de Prioridad Osseus: un sistema para decidir qué necesita tu evento y cómo distribuir el presupuesto en Alta, Media y Baja Prioridad.
El problema detrás de cada planeación de evento
Organizar un evento —ya sea una boda, una fiesta corporativa o una celebración privada— implica tomar decisiones constantes sobre dónde invertir el presupuesto disponible. Sin un método claro, es común que los anfitriones terminen distribuyendo sus recursos de manera desordenada, priorizando elementos que no son esenciales y dejando sin cubrir aquellos que realmente definen el éxito de la experiencia.
Para resolver este problema, en O.M.E. desarrollamos el Modelo de Prioridad Osseus, un sistema de decisión pensado para guiar a los anfitriones a través de un proceso claro de priorización, permitiéndoles identificar las áreas clave de su evento y asignar tiempo y presupuesto de forma estratégica.
Primera fase: las Preguntas Base
El modelo comienza con un esquema de Preguntas Base, un filtro inicial que ayuda a determinar qué aspectos del evento son realmente necesarios y cuáles no. Estas preguntas cubren los elementos más comunes dentro de la organización de un evento:
- ¿Ocupas rentar un lugar?
- ¿Darás comida?
- ¿Darás bebidas?
- ¿Contratarás DJ o música?
- ¿Decorarás el lugar?
- ¿Contratarás fotógrafo?
- ¿Contratarás pista de baile?
- ¿Contratarás meseros?
- ¿Contratarás bartenders?
- ¿Contratarás algo excéntrico?
Cada pregunta se responde únicamente con Sí o No, y en función de la respuesta, cada categoría se clasifica en uno de dos grupos:
Entra en lista (verde): incluye todas las opciones que serán prioritarias para el evento. Si la respuesta es afirmativa, esa categoría se considera parte fundamental de la planificación.
No entra en lista (rojo): agrupa aquellas opciones que no son prioritarias y, por lo tanto, no se incluyen en el evento, ya que no resultan esenciales según las respuestas dadas.
Este primer filtro permite eliminar el ruido desde el inicio, dejando únicamente los elementos que realmente forman parte del evento a planear.
Segunda fase: Entra en Lista y la distribución del presupuesto
Una vez definidos los elementos que "entran en lista", el modelo pasa a su segunda etapa: organizar y distribuir el presupuesto según tres niveles de prioridad.
Alta Prioridad (verde)
Máximo 3 elementos, correspondientes al 60% del presupuesto total. Aquí se ubican los aspectos que el anfitrión considera esenciales para el evento —la ubicación, la comida o la música, dependiendo de lo que más importe en cada caso particular.
Si el 60% no alcanza a cubrir los tres elementos principales, se transfiere el porcentaje de Baja Prioridad (10%) hacia Alta Prioridad. Si aun con ese ajuste no es suficiente, se transfiere también el porcentaje de Media Prioridad (30%). Si, por el contrario, el 60% cubre los tres elementos y sobra presupuesto, ese excedente puede transferirse a Media Prioridad.
Media Prioridad (amarillo)
Máximo 3 elementos, con un 30% del presupuesto destinado a aspectos importantes pero no imprescindibles, como la decoración o el fotógrafo.
Si el 30% no alcanza para cubrir estos tres elementos, se transfiere el porcentaje de Baja Prioridad (10%). Si aun así no es suficiente, se recomienda elegir solo alguno de los elementos de esta categoría, o destinar ese presupuesto a reforzar los elementos de Alta Prioridad.
Baja Prioridad (rojo)
Incluye los elementos restantes, los menos cruciales para el evento, con aproximadamente el 10% del presupuesto total destinado a aspectos como recuerdos, bartenders adicionales u otros detalles de menor relevancia.
Si no se alcanza a cubrir todos los elementos de esta categoría, el dinero puede guardarse como fondo para posibles inconvenientes o emergencias durante el evento.
Un sistema que equilibra expectativas y presupuesto real
El Modelo de Prioridad Osseus no busca imponer una fórmula rígida, sino ofrecer una estructura flexible que se adapta a las prioridades específicas de cada anfitrión. Al separar claramente lo esencial de lo complementario, y al establecer reglas claras sobre cómo redistribuir el presupuesto cuando algo no alcanza, este modelo ayuda a garantizar que el evento se ajuste tanto a las expectativas del anfitrión como a las restricciones financieras reales.
Para Osseus Management Entertainment, este tipo de herramientas reflejan un principio central de nuestra filosofía de trabajo: la planeación de un evento no debería depender de la improvisación, sino de un proceso claro que permita tomar decisiones informadas desde el primer momento.







